Poor man marine original, el samehada

Ya conté que a mi Poor Man Marine Black lo había vestido con samegawa, piel de raya; como la que los Samurai usaban para los mangos de su katana y su wakizashi. Para su clon albino, el Poor Man Marine Original, debía optar por una correa que se complementara con la de raya.

Si para uno he empleado la piel de los mangos de las armas tradicionales de la época feudal japonesa, para el otro he escogido el material con el que se forja una de las que empleaban los antiguos guerreros, la Samehada, una gran espada que forma parte del grupo de espadas de los ninjas de Kirigakure conocido como Los Siete Espadachines de la Niebla.

Samehada no es una espada que corte, su filo, formado por numerosas escamas de tiburón, hace que se convierta en una espada capaz de desgarrar la piel del adversario. Esta espada está protegida por una venda, que el portador va descubriendo a medida que el peligro aumenta. Samehada es piel de tiburón.

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Dos Marine con tiburón y raya,… se me antoja una de esas peleas de monstruos marinos que asocio a las tardes de los domingos de mi infancia, esas que el Almirante Harriman Nelson y el capitán Crane contemplaban desde los imposibles ventanales del Seaview…

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Por cierto, un recuerdo indisociable de esas televisivas tardes de domingo es la publicidad de Duward, antes de la transmisión futbolística que seguía, precisamente, a Viaje al fondo del mar, la serie de Irwin Allen en la cual los monstruos marinos tenían un papel más relevante que el de servir de cuero con el que abrocharme mis relojes…

Cierto que una correa de tiburón en azul no es una especial novedad, pero ninguno de mis relojes la vestía, así que el estreno de la nueva edición del Poor Man Marine Original me ha concedido una oportunidad para reparar tamaña carencia…

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La caja es de acero pulido. Mide 42 mm de diámetro, el zafiro tiene tratamiento antireflejos… elegí la correa de piel de tiburón azul para que armonizara con las agujas de este clásico, cuando la luz incide en ellas de manera que se aprecie su tono cobalto

Su tipografía, el «chemin de fer» de los minutos, el segundero, ligeramente hundido, que no recorta ni el 5 ni el 7,… cada detalle de la esfera suma para convertirse en un conjunto especialmente equilibrado.

¡Ah! Que nadie aspire a ponerse este reloj, ya que solamente el portador de Samehada puede llevar y coger esta espada, si otra persona intenta usarla, del mango saldrán numerosas espinas que desgarraran la mano del que la cogió…

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